miércoles, 16 de enero de 2013

Ski (II)

He vuelto al punto cero: estoy sin ropa para esquiar.

Resulta que hay un numerito que te da la calidad de la prenda. Es una medida de la impermeabilidad y tiene que ser un número lo más alto posible para que, cuando caigas a la nieve, no te cale la prenda.

Como siempre el precio va en relación a dicho numerito en la prenda. Esa fue la razón de que me saliera tan barato el equipo. Ahora estoy buscando un 8000 en pantalón y un 5000 en chaqueta. Lo que encontré tenía un 3000 y un 2000.

Hoy he vuelto a intentar encontrar algo que no se salga de precio (he visto hasta por 300 euros...) y que sea de mi talla. Lo más barato que he encontrado ha rondado los 70 euros pero lo malo ha sido que cabían dos personas conmigo dentro de la prenda, y eso que eran una XS alemana y una talla 164 de niños....

No desesperaré. Volveré a intentar hacerme con un equipo para la nieve...

sábado, 12 de enero de 2013

Ski

Lo normal en Alemania es esquiar al llegar el invierno. Hoy he comprado ropa para esquiar.

Suele ser bastante cara. Ayer fui al Ingolstadt Village (es un sitio en Ingolstadt donde hay muchas tiendas con outlet de marcas) y no encontré algo a lo que para mi es un precio razonable. De los cien euros no bajaba, sin límite por arriba... Yo no sé esquiar y lo único que quiero es tener algo que me permita probar.

Hoy he ido al C&A y por 44 euros tengo pantalón y chaqueta. El secreto ha estado en ir a la sección de niños. Hay tallas para niños hasta una altura de 1,70. Así que aprovechando que la ropa de niños es más barata y que además estamos en rebajas, he comprado lo necesario para aprender a esquiar.

Me han dicho que en el Radhaus, una de las tiendas de bicis en Ingolstadt, hay venta de tablas de snowboard y skis de segunda mano. Mi idea es aprender alquilando el equipo y luego si me engancho, comprarme una de segunda mano.

miércoles, 9 de enero de 2013

Silvester

La celebración de la noche del 31 de diciembre en Alemania es celebrar el Silvester.

Aquí no se estila lo de las doce uvas ni las lentejas ni nada. Estos van de sobrados. No les hace falta nada que les dé suerte.

Aquí se toma champán o cava o sucedáneos y se lanzan cohetes en los jardines de las casa.

Gas: Problemas

Llevo unas semanas oliendo a gas cuando me ducho. Como tengo poco olfato quería estar segura. Ayer estaba completamente convencida de que lo que olía era gas. Así que me puse en contacto con mi Vermieter (la persona que me alquila el piso).

Como suele ocurrirme no conseguía localizarla por teléfono. Así que llamé al marido. Me dijo que no me preocupara, que la caldera se apaga cuando hay fuga pero que de todas formas me llamaría por la noche su mujer. Nada.

Esta mañana opté por ducharme con la ventana abierta al volver a oler a gas. Con un rebote del tres intenté llamarles por la mañana pero nada.´Tras unos seis intentos, pasé de ellos y llamé directamente al Stadtwerke, que es la empresa que suministra el gas y la electricidad.

En cuanto les dije que olía a gas en mi casa al abrir el agua caliente, me dijeron que en quince minutos se presentaban en mi casa. Resulta que tienen orden de, en cuanto les avisan de un posible escape de gas, personarse en menos de quince minutos. Si hubiera explosión, serían los responsables si se demoraran más.

Tras la medición de gas en el aire, me inutilizaron la caldera y me cortaron el gas. Hablaron con mi Vermieter por teléfono y le comunicaron que tenía que cambiar la instalación y que no tendría gas hasta que no tuviera una instalación nueva.

Mi Vermieter, curiosamente, es quien instala calderas. Así que vino y comenzó con el cambio de instalación. Curioso ... En noviembre la llamé para que me revisara la caldera pues oía ruídos raros. Vino, parece que me la arregló y un mes después tiene que cambiarla.

*Nota: Por supuesto he tenido que chapurrear alemán con los empleados de Stadtwerke. Nada más llegar les pregunto si saben inglés y me contestan; "a little" con pronunciación "e lirol". Para mí eso es señal de que me puedo comunicar con ellos en inglés aunque ellos estén seguros de que no. Si contestaran "e litel" es cuando tendría serias dudas.

domingo, 9 de diciembre de 2012

Historias de la independizada

Ha entrado en mi casa la primera caja de herramientas con lo básico que debe haber en toda casa. Destornilladores, llave inglesa, llaves allen. No soy nada manitas en el bricolaje pero me fastidia que para apretar un tornillo tenga que llamar a algún amigo. Me apetece poder apretar mis propios tornillos.

Por ahora tengo lo indispensable para las pequeñas chapucillas en casa y para las pequeñas chapuzillas de la bici.

Por cierto, la bici. Era feliz sin la bici, lo fui más cuando entró en mi vida, pero ahora es foco de frustraciones. Las bicis se estropean. Las ruedas se deshinchan. Los frenos se salen de las guías. Menos mal que por ahora no ha sido muy grave lo acontecido a mi bici pero para mi era un mundo. Nunca me había enfrentado a una rueda deshinchada ni a un freno descolocado. Ahora ya sé lo que hay que hacer en esos casos.

Por otro lado, la nevera. Al fin he encontrado dónde está el mando para regular la cantidad de frío. Ahora mis tarros de helado realmente contienen helado.

Existen los limpiadores de cal. Benditos limpiadores de cal en Alemania. La cal se acumula cada dos por tres por todos lados. Es imprescindible tener un limpiador de cal en casa.

La mopa. Al final ha entrado una mopa en casa. Lo de la escoba y la fregona aquí en Alemania poco. Se lleva más una especie de mopa con la que se limpia el polvo del suelo y se friega. En mi casa se ha hecho hueco entre la fregona y la escoba.

Mercadillo de navidad de Ingolstadt

A finales de noviembre abrió el mercadillo de navidad de Ingolstadt. Es como un pequeño pueblecito de cuento. Allí se venden cosas navideñas. Aparte de esos puestecitos de adornos navideños hay puestos de Glühwein y Kinderpunsch para beber y salchichas, gofres, creps... para comer.

Estuve en el mercadillo dando una vuelta. Al final del paseo, completamente congelado el cuerpo porque estábamos a menos algo de grados, decidí probar el Kinderpunsch. Al principio el sabor de tremendamente dulce y después se queda en un sabor de té soseras. Entré en calor pero fui incapaz de terminarme aquella sobredosis de empalagosidad.

La gente se reúne en el mercadillo a tomarse algo. Hace mucho frío. No se estila poner unos focos de calor o algo. Allí a palo seco, a base de brebajes calientes es como la gente permanece de pie, en mitad del mercadillo.

Yo duré hora y media. Aún con tres capas de ropa conseguí que se me congelaran las piernas y las manos.
Incapaz de tomarme otro chute de azúcar diluída decidí irme a mi casa a fin de encontrar calorcito. 

Nieve

Sigue nevando. Todo el día nevando. Todo está muy bonito, blanquito pero es un poco rollo porque casi no hay vida en la calle. No apetece mucho salir estando a ocho grados bajo cero y con nieve por todos sitios.

Además los días son más cortos. A las cinco de la tarde ya es noche cerrada. El día parece acabarse muy rápido. A los que venimos de países con más sol se nos hace un poco cuesta arriba.

Yo lo estoy notando en el humor. Suelo sonreír un montón y hacer un montón de cosas y en estos meses me cuesta un mundo hacer algo. Además me encuentro muy cansada y un poco tristona.

Cuando llegué me hacía gracia ver a los alemanes salir a la calle en cuanto había un rayo de luz. Ahora hago yo lo mismo. Y es que en Madrid no parecía apreciar lo agradable que es ver el sol, sentir su calor y ver la luz de un día soleado incluso en invierno. Claro, lo tenía casi todos los días. Aquí escasea y empiezo a apreciar cada rayo de sol que hay.

El suelo está completamente blanco. Han pasado con una pala por la acera despejando un camino para que la gente pueda caminar. Lo peligroso es cuando se forman las capas de hielo. Eso es más difícil de quitar y más peligroso al pisar.

Aquí en estos días hay nieve por todos sitios. La forma de deshacerse de ella es amontonarla y esperar que se vaya derritiendo. Así se pueden ver pequeñas o grandes montañitas de nieve por las aceras.